La Señora Flores

Una floristería con una forma muy nuestra de hacer las cosas

Nos gustan las flores, claro. Pero también elegirlas, combinarlas, cambiar de idea a mitad de camino y encontrar esa mezcla que hace que un ramo deje de ser simplemente un ramo.

La Señora Flores es nuestro pequeño universo floral: una tienda llena de color, plantas y flores que van cambiando con las estaciones.

NUESTRA FORMA DE VER LAS FLORES

Flores con carácter. Como las personas.

No creemos demasiado en los ramos hechos con una fórmula. Hay flores delicadas y otras que reclaman toda la atención. Colores que parecían imposibles juntos hasta que los juntas. Flores de temporada que llegan, están unas semanas y desaparecen hasta el año siguiente.

Ahí está buena parte de lo que nos gusta de este oficio.

En La Señora Flores trabajamos buscando ese equilibrio entre lo bonito y lo inesperado. Elegimos flores y plantas con las que podamos hacer cosas diferentes y dejamos que cada composición encuentre su propia personalidad.

Porque regalar flores sigue siendo una de las maneras más bonitas de decir algo. Incluso cuando te las regalas a ti.

LA TIENDA

Nunca encontrarás la tienda exactamente igual

La floristería cambia casi tanto como las flores.

Entran nuevas variedades, se van otras, aparecen colores que anuncian una nueva estación y las plantas encuentran un sitio diferente. Nos gusta que sea así. Que entrar en La Señora Flores tenga siempre un pequeño punto de sorpresa.

Puedes venir buscando un ramo concreto. O entrar simplemente porque algo del escaparate te ha llamado la atención.

Las dos cosas nos parecen una buena razón para visitarnos.

DETRÁS DE LAS FLORES

Y detrás de todo esto está Marcell

Marcell es quien selecciona, combina, prepara, coloca, vuelve a colocar y consigue que flores que llegaron por separado terminen teniendo sentido juntas.

Su manera de entender la floristería tiene mucho que ver con la propia tienda: color, mezcla, atención al detalle y pocas ganas de hacer siempre lo mismo.

En sus manos pasan los ramos que salen de La Señora Flores, pero también buena parte de las decisiones que hacen que la tienda sea como es. Qué flores llegan, qué colores conviven esa semana o cómo convertir una idea —a veces muy concreta y otras veces apenas unas palabras— en algo que se pueda regalar.

Cuéntale para quién son las flores.
Del resto se ocupa Marcell.

Elegir. Combinar. Cuidar.
Y volver a empezar al día siguiente.

EL OFICIO

Hay cosas que no se pueden hacer con prisa

Elegir una flor por su punto de apertura. Quitar una hoja que sobra. Encontrar el verde que cambia por completo una composición. Preparar un ramo para alguien a quien no conocemos a partir de tres cosas que nos han contado sobre esa persona.

La floristería está llena de pequeñas decisiones.

Por eso nuestros ramos no tienen que ser idénticos unos a otros. Trabajamos con un material vivo, sujeto a la temporada y a lo que encontramos cada día. Respetamos la idea de cada composición, pero también dejamos espacio para que las flores hagan su parte.

Y probablemente ahí esté una de las cosas que más nos gustan de trabajar con ellas.

Hay flores que hay que ver de cerca

Puedes encontrarnos online, elegir uno de nuestros ramos y enviarlo a quien quieras. Pero si estás cerca, también puedes venir a ver qué ha llegado hoy, recorrer la tienda y dejar que te ayudemos a elegir.